ESFL106

V Semana de Pascua – Lunes

Los mandamientos y el amor

El que recibe mis mandamientos y los cumple, ese es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él»…. «El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará; iremos a él y habitaremos en él. El que no me ama no es fiel a mis palabras. La palabra que ustedes oyeron no es mía, sino del Padre que me envió. Yo les digo estas cosas mientras permanezco con ustedes. Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho.Jn 14,21-26

La primera aproximación a estos versículos del Evangelio, que se unen el amor la observancia de los mandamientos – entre nosotros y el Señor Jesús y, por consiguiente, entre el Padre y nosotros – no es el mejor. Parece un gran impacto. Un padre al que le encanta los que guardan sus mandamientos, parece ser más un dictador de un padre, y esto parece inaceptable y en contraste con el concepto de que Dios es «amor», «misericordia» y «perdón». A continuación, debe encontrar la clave para entender estos versos que, a pesar de su aparente sencillez, son muy hermético, porque parecen contradecir los atributos del Padre que habla de Jesucristo. La clave que hemos encontrado

nos abre al misterio con dos vueltas. El primero se abre para nosotros el misterioso plan de la creación, en los que el hombre, como un libre, que tenía en sí mismo la posibilidad de que se pierdan o se como Dios.

Este diseño tiene bien explicado Pico della Mirandola que, en su discurso sobre la dignidad del hombre, el Creador ha cuando la naturaleza al dominio del hombre de confianza, recordándole que a pesar de que, a diferencia de otros seres vivos, características que no se ha determinado por su naturaleza, pero es desocupado. El hombre, Pico agrega, podría haber elegido que se elevan a alturas similares a las de los ángeles o degradados el nivel de los brutos. Y sabemos cómo, a lo largo de la historia, las dos opciones que se alterna entre las profundidades de crueldad y de los picos la santidad. La segunda entrega de nuestra clave para nosotros se abre para el plan de salvación de Dios para el hombre y toda la creación. Es la parábola de la oveja perdida a nos ilumine sobre la estrategia de este plan de amor. A lo largo de la historia Dios va en busca de la salvación del hombre, como el pastor va en busca de la oveja perdida y, en este trabajo, se ha comprometido a llegar al punto de ofrecer a su Hijo en la cruz, mostrando como «amor» de Dios, la «misericordia» y «perdón». Pero de los tres, la característica que ha existido desde el principio el «amor», otros han nacido más tarde, durante el desarrollo del proyecto de la salvación, como manifestaciones de ese primer amor.

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