ESFL074

V Semana de Cuaresma – Viernes

Ustedes serán dioses

Los judíos tomaron piedras para apedrearlo. Entonces Jesús dijo: «Les hice ver muchas obras buenas que vienen del Padre; ¿Por cuál de ellas me quieren apedrear?». Los judíos le respondieron: «No queremos apedrearte por ninguna obra buena, sino porque blasfemas, ya que, siendo hombre, te haces Dios». Jesús les respondió: «¿No está escrito en la Ley: «Yo dije: Ustedes son dioses»? …. Si no hago las obras de mi Padre, no me crean; pero si las hago, crean en las obras, aunque no me crean a mí. Así reconocerán y sabrán que el Padre está en mí y yo en el Padre». Jn 10,31-38

“Homo homini lupus” – “El hombre es un lobo para otro hombre”: Esta es la síntesis filosófica de Tomás Hobbes, el padre del pensamiento político Inglés de la edad moderna. “Homo homini deus” – el hombre es un dios para el hombre”: podría ser la síntesis del pensamiento social cristiano. El hombre-lobo vive en la fuerza de rechazar y de agredir. El hombre-dios vive en comunión con todos y se entrega a los demás, pero está destinado a ser un solitario, como ha sido siempre Jesús, aún cuando estaba en medio de la muchedumbre. “Ustedes serán dioses está escrito en la Ley judaica y Jesús hoy se los recuerda a aquellos lobos que lo atacaban por todas partes para lapidarlo y matarlo. Pero ¿qué cosa quiere decir “Ustedes son dioses?”. ¿Cómo puede un hombre hacerse Dios para otro hombre? A esta pregunta de la Biblia hay una sola respuesta: hacerse dioses quiere decir hacerse “siervos”. El atributo de siervo en la historia de la salvación:  es el más grande, después del de “Hijo del Dios”, y y lo es a tal grado que en Jesucristo las dos palabras se tocan: Él es el “Siervo de Yavhé” y el “Hijo de Dios”. La palabra “Siervo”  en la historia de la salvación ha asumido dimensiones siempre más amplias. Abraham ha sido un siervo solitario al servicio del proyecto de salvación de Dios; Moisés, para hacerse siervo del mismo proyecto, se hizo siervo del pueblo de Israel. Para Jesús ser siervo de Yahvé significó morir en la Cruz para la salvación de los hombres de todos los tiempos y de todas las razas. Hoy, en nuestra sociedad, la palabra “siervo” tiene un significado negativo: nos hace pensar en una persona sin voluntad ni un propio proyecto de vida, es casi sinónimo de “esclavo”. Para un cristiano, sin embargo,  tiene un significado altísimo: presupone el reconocimiento de la señoría de Jesús sobre nuestra vida y la existencia de un proyecto que el Señor ha querido darnos. Este proyecto nos permitirá de hacer fructificar los talentos en el mejor modo posible. Para el cristiano la palabra “siervo” es sinónimo de que Dios realiza su sueño en nosotros.

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