ESFS158

III semana de Tiempo Ordinario – Domingo

Carismas y ministerios en la Iglesia

Así como el cuerpo tiene muchos miembros, y sin embargo, es uno, y estos miembros, a pesar de ser muchos, no forman sino un solo cuerpo, así también sucede con Cristo. Porque todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo …. y todos hemos bebido de un mismo Espíritu. El cuerpo no se compone de un solo miembro sino de muchos. Si el pie dijera: «Como no soy mano, no formo parte del cuerpo», ¿acaso por eso no seguiría siendo parte de él? Y si el oído dijera: «Ya que no soy ojo, no formo parte del cuerpo», ¿acaso dejaría de ser parte de él? Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿dónde estaría el oído? Y si todo fuera oído, ¿dónde estaría el olfato? ….  De hecho, hay muchos miembros, pero el cuerpo es uno solo. El ojo no puede decir a la mano: «No te necesito», ni la cabeza, a los pies: «No tengo necesidad de ustedes». …. ¿Un miembro sufre? Todos los demás sufren con él. ¿Un miembro es enaltecido? Todos los demás  participan de su alegría. Ustedes son el Cuerpo de Cristo, y cada uno en particular, miembros de ese Cuerpo. En la Iglesia, hay algunos que han sido establecidos por Dios, en primer lugar, como apóstoles; en segundo lugar, como profetas; en tercer lugar, como doctores. Después vienen los que han recibido el don de hacer milagros, el don de curar, el don de socorrer a los necesitados, el don de gobernar y el don de lenguas. ¿Acaso todos son apóstoles? ¿Todos profetas? ¿Todos doctores? ¿Todos hacen milagros? ¿Todos tienen el don de curar? 1Co 12,12-30

La imagen del cuerpo y de los miembros para describir el funcionamiento de una organización compleja, en la que cada uno se pone al servicio de los demás, había sido ya usada desde los autores griegos y romanos: “Membra sumus corporis magni. Somos miembros de un grande cuerpo”, escribe Séneca en una carta hablando del grande imperio romano. Pablo, para describir la organización de las diversas funciones en la Iglesia, retoma esta imagen y la conciertte en una expresión de una realidad sobre natural. , en la que Cristo es la cabeza y nosotros somos sus miembros alimentados por el Espíritu Santo, como la sangre en el cuerpo humano.

Antes de hablar de los ministerios, Pablo retoma al final de este texto en el que habla de los carismas, porque  no se puede hablar de unos sin los otros. En su Carta a los Romanos, por el contrario, comienza a hablar de los ministerios y termina describiendo los carismas.  “En cada uno – dice Pablo en los versículos precedentes  – el Espíritu se manifiesta para el bien común: … la sabiduría para hablar, … la ciencia para enseñar, … el don de curar, … el don de hacer milagros, … el don de profecía, … el don de juzgar sobre el valor de los dones del Espíritu, … el don de lenguas, … el don de interpretarlas” (1Co 12,7-10). Al final de estos dones, Pablo añade el carsma del apostolado, del gobierno, del maestro y de la asistencia a los enfermos. En otras palabras, San Pablo llega a contra hasta 21 los dones que Dios da a su Iglesia, puesto que, al interno de la Iglesia, hay ministerios que son confiados por nombramiento, quien está nombrado a seleccionar a las personas tiene el deber de tener en cuenta los carismas que cada uno ha recibido. Estos serán durante el ejerico del ministerio, serán potenciados por la gracia de estado, pero tienen que existir antes como dones del Espíritu Santo. Los que son llamados al servicio de Obispos debe poss¿eer determinados carismas. Por ejemplo hay diferencia entre el ser Obispo en Nairobi (Africa) y en Nueva York, porque los contestos en los cuales trabajan son diferentes. Aún al interno de la familia        , los varios miembros tienen carismas diferentes. A loa papás el Espíritu Santo da dones de gobierno para llevar a cabo las situaciones que se presenten; del discernimiento para comprender qué cosa es buena o mala; de la fe para guiar  la familia en los momentos difíciles; del lenguaje de sabiduría y de ciencia, muy necesarios en la educación de los hijos. La totañlidad de estos dones constituyen la gracia de estado, que debe ser invocada em la oración owersonal.

Señor.concédenos la gracia y los carismas pata gobernanr bien la familia, pata comprender a las personas de nuestra familia y para discernir las situaciones que se presenten.Danos la capacidad de educar a los hijos en la fe, especialmente en los momentos difíciles.

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