ESFL313

XXVIII semana del Tiempo Ordinario – Jueves

Estrategias de persecución

¡Ay de ustedes, que construyen los sepulcros de los profetas …. Así se convierten en testigos y aprueban los actos de sus padres: ellos los mataron y ustedes les construyen sepulcros. Por eso la Sabiduría de Dios ha dicho: Yo les enviaré profetas y apóstoles: matarán y perseguirán a muchos de ellos. Así se pedirá cuanta a esta generación de la sangre de todos los profetas, que ha sido derramada desde la creación del mundo: desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que fue asesinado entre el altar y el santuario. Sí, les aseguro que a esta generación se le pedirá cuenta de todo esto. ¡Ay de ustedes, doctores de la Ley, porque se han apoderado de la llave de la ciencia! No han entrado ustedes, y a los que quieren entrar, se lo impiden». Lc 11,47-52

La estrategias para obstaculizar la evangelización han sido siempre las que Jesús ha denunciado en el texto de hoy: hacer callar y matar a los profetas y a los apóstoles, el rechazo del evangelio y las críticas que corroen por parte de los hombres de cultura y del gobierno, las que ahora son llamadas “opinión leader”. Es lo que Jesús en la lectura de hoy , imputa a los escribas y fariseos: “Ah de ustedes! doctores de la Ley, que se han llevado la llave del conocimiento; ustedes no han entrado y han impedido a otros de entrar”. Esta es la praxis seguida en los países comunistas durante el pasado siglo, y es la misma que estos tiempo se sigue en India, donde para impedir que se propague la doctrina del evangelio in aquel país divido en casta, estás persiguiendo y matando a los sacerdotes y misioneros cristianos. Y es también la estrategia actual del mundo musulmán, que es aplicada no para reprimir, sino para planificar su propia expansión. Los musulmanes, de hecho, para propagar su religión en un país, comienzan a ocupar los centros de poder y de gobierno. Hecho esto, ponen en práctica, en sentido opuesto, el comportamiento de los escribas y fariseos de hoy: favorecen socialmente, en todos los modos posibles, a los que se han musulmanes. Son situaciones que he visto y he tenido ocasión de conocer personalmente en China y en los países árabes, donde he estado trabajando; y también en algunos países comunistas, en los años en que eran satélites de la Urss. En estos últimos estuve por motivos apostólicos, cuando en el Movimiento Carismático fui llamado a ejecutar un servicio internacional. Antes de la caída de Berlín, recibía de varios países comunistas, cartas de sacerdotes quien, cansados de vivir un cristianismo aislado y perseguido, nos recomendaban de visitarlos. Algunos me han mandado mensajes no escritos, porque la correspondencia al entrar y salir era abierta por las autoridades locales. «Venga usted – me decía – que es un laico; los sacerdotes de nuestro país no pueden entrar», Fui dos veces a Hungría, quedando en habitaciones comunes, porque en la iglesia hubiera sido peligroso en Budapest. Pero el Señor sigue la historia y cayó el muro de Berlín.

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